jueves, 28 de noviembre de 2013

Comprar

Un experimento: Hace la prueba de dejar las bolsas de las compras sin guardar durante un par de semanas. Vas a ver que cuando vayas a mirarlas ya no sentís más esa alegría inigualable que sentís cuando llegas a tu casa y enseguida sacas las cosas de las bolsas. Lo descubrí por ser tan desordenada en general, y después de pensarlo por un rato me di cuenta que no son las cosas que había comprado lo que me entusiasmaban, sino el hecho de haber comprado esas cosas. Pienso que el motivo de esa alegría que uno experimenta se debe a la sensación de poder comprar. Es el mismo motorcito enfermo que te hace sentir magnánimo entre las góndolas y te hace meter cosas en el changuito como un zombie al ritmo de un tambor invisible; el hecho de saber que tenes la capacidad de obtener cualquiera de esas cosas que están apoyadas ahí tiene un gustito dulce de poder y un sentimiento supremo de control. No me malentiendan: no soy una adicta a las compras. Esto es solo un ejemplo boludo de las peligrosas mentiras de todos los días que nos hacen ignorar por un rato la realidad del mundo. Hay que aprender a encontrar un balance real para no dejarnos controlar por esta y muchas otras ilusiones que la sociedad y la vida moderna nos imponen.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Odio

Mayormente en la oficina, y sobre todo entre el horario de almuerzo y las tres de la tarde, siento una sensación profunda de aborrecimiento a todo lo que existe en el universo. Esto sucede por varios y muy diferentes motivos. El motivo mas frecuente es el tedio, un intenso aburrimiento encarnándose en lo mas profundo de mi ser cuando no tengo nada interesante para hacer. El segundo principal motivo de esta frustración que me genera entre otras cosas la necesidad de buscar muchas malas palabras en Google (espero que no lo monitoreen mucho), es el hecho de tener muchísimo trabajo y demasiadas personas molestandome al mismo tiempo, lo cual impediría la finalización de hasta la mas mínima tarea, y a su vez causa la procrastinación por el cansancio mental que me generan las interrupciones y el desperdicio inescrupuloso de mi tiempo. De vez en cuando aparecen motivos relacionados con la interacción con ciertas personas que hacen mi día aun mas odiable, aunque encuentro innecesario entrar en detalle acerca de cuan estúpida o desconsiderada puede ser la gente a veces. Por supuesto hay motivos intrínsecos a mi naturaleza femenina como la irritabilidad premenstrual y el dolor de tetas, así como otros hechos absurdos que contribuyen a experimentar un mal día.

Cuanta razón tiene ese dicho "mira que malo sera el trabajo que tienen que pagarte para hacerlo"; pero lo molesto es que cuando no tenía trabajo estaba desesperada buscando.

La conclusion es que soy una gata flora de aquellas.

martes, 10 de septiembre de 2013

Realidad

¿Cuántas veces has mirado el cielo glorioso y te has dado cuenta que nada es lo que parece?

Desde las sombras está surgiendo un héroe, aquel que podría ayudarnos a tener éxito.

Comienza la batalla de las mentes, sembrando confusiones; signos de fuerzas malvadas llenos de conceptos retorcidos.

Abraza la debilidad de tus dudas y recuerda pedirle consejos a la muerte.

Mi maestro es el bufón de las impresiones, el catalizador de la realidad.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Cosas del día a día

Preservar la argentinidad preparando ñoquis caseros los 29

Pasar por delante de un edificio en construcción y que los obreros estén escuchando Queen

Pararse en una esquina y que los autos frenen pensando que vas a cruzar

Ser el conejillo de indias para futuras generaciones al usar un cigarrillo electrónico

Alegrarse bastante cuando el día está soleado y sorprenderse al ver un mosquito (ambas cosas son una rareza)

Explicar las expresiones “feliz como una lombriz” y “a papá mono con bananas verdes”

Tener que usar una lámpara en invierno para combatir el trastorno afectivo estacional comúnmente llamado “winter blues”

Darme cuenta después de tanto tiempo que acá no existen los palitos salados

Lentamente haberle tomado el gusto al té con leche, bebida que antes me parecía asquerosa

Decepcionarse una y otra vez con la carne de vaca (es durísima) y aborrecer el pepino (se lo ponen a toda ensalada o sándwich)

jueves, 25 de julio de 2013

Sirenas

Luego de un inicio entusiasmado me doy cuenta que lentamente se me empieza a acabar la pila. Quizás la trivialidad de mí día a día termina apagando cualquier intento creativo de mi parte, ya que cuando pienso en escribir algo todo tema me parece absurdo.

Por supuesto que estas preocupaciones banales son mitigadas por la certeza de que a contadas personas les interesa leer lo que escribo; esto me lleva a encontrar cierta paz conmigo misma ya que me da cuenta de lo ínfima y pequeñita que es mi vida con respecto a este mundo gigante y confuso.

Un pensamiento propio es difícilmente sostenible en mi vorágine mental llena de imágenes y palabras todas mezcladas, que cual sirenas lujuriosas terminan por entretenerme y alejarme de los pensamientos e ideas que valen la pena poner por escrito.

Nunca he logrado silenciar a esas sirenas. Quizás este ruido existe para anestesiarme o no dejarme ver cosas que no estoy preparada para comprender, o cosas que por pereza o cobardía no puedo enfrentar.

La pregunta es qué cosas.

lunes, 22 de julio de 2013

Vaca

La vaca es blanca y negra o negra y blanca, dependiendo por donde la mires. La vaca come pasto. La vaca nos da la leche, el dulce de leche y la manteca que siempre le pongo al pan. La carne de vaca muerta es muy rica a la parrilla, al horno, a la cacerola, en empanadas. Los órganos de la vaca son mucho más deliciosos pero acá no se los comen, por ende no te los venden en ningún lado. El novio de la vaca es el toro. La vaca tiene cuatro patas, una cola, dos ojos y una ubre con muchos pezones.

Ayer comí mucha carne y todavía me duele la panza. Nuestros amigos argentinos (genios totales) encontraron un delivery online de carne argentina y nos invitaron a comer, así que bardeamos con un asadito bestial. La comida es una de las cosas que los argentinos más extrañamos estando en Europa, por eso estoy feliz con el dolor de panza ya que un festín carnívoro no es habitual para nosotros.

Con mi marido desistimos de comprar carne de vaca en el súper porque es dura como una suela. En cambio comemos pescado, cordero, cerdo y pollo. Lo único que compramos es carne picada para hacer empanadas. Pero tengo que amasar las tapas también y da mucho trabajo, por eso no lo hacemos muy seguido.

Diablos, me dio hambre.

viernes, 19 de julio de 2013

Caballo

La noche es fresca, comienza a escucharse el canto de los grillos y a verse las luciérnagas cortando la negrura. Decidimos ir a buscar al caballo para preguntarle sobre las estrellas. El suelo tiene curvas sinuosas pero no son abruptas, parecen ayudar a mi estabilidad. Una exhalación pesada avala lo que ya venía presintiendo de antemano, y dos lunas gigantes emergen de la nada reflejadas en las pupilas del negro e inmenso animal. El caballo apoyó su tibio, suave y enorme hocico sobre mi mejilla, eliminando instantáneamente mis miedos; su respiración alborotó mi pelo y sus palabras resonaron dulces y graves dentro de mi mente.

jueves, 18 de julio de 2013

Inconveniente

Tantas veces imagino como situaciones podrían haber sido infinitamente más interesantes que la situación real... Cuando digo interesantes me puedo estar refiriendo a una variedad de cosas, por ejemplo cosas fantasiosas como que en una discusión incómoda de repente se me ocurre una respuesta asertiva para que me dejen en paz, cosas graciosas como que se le derrite la cara a mi interlocutor y como si fuera algo normal se excusa para ir al baño, o cosas básicamente violentas como que cae un meteorito y evacuamos el edificio. Naturalmente mientras estos pensamientos desfilan por mi mente, en realidad estoy mirando a la persona en silencio, a veces con la boca entreabierta, hasta que respondo algo que puede o no tener sentido.

Otras veces cuando en realidad nada sucede, imagino que hago cosas inapropiadas como ir a la oficina del gerente y sacarle la lengua, cosas graciosas como bailar parada en el escritorio, o también me imagino a mi misma cual superhéroe salvando el día. A mi mente divagando incontrolable hay que sumarle el problemita del idioma. Por lo general si un colega inglés me pregunta algo mientras estoy imaginando cosas, indefectiblemente me siento una pelotuda preguntando: ¿qué?, ¿cómo?

Cantar todo el tiempo es sin embargo una de las cosas más molestas. No puedo evitar exteriorizar melodías que se me pegaron, es como parte de mi flujo sanguíneo. La semana pasada fue la cancioncita de la banana de los minions. La gente te mira raro cuando haces esto, pero lo bueno es que acá ya están todos acostumbrados.

Después de mucho meditarlo llegue a la conclusión de que me pasa esto porque la vida de oficina me parece poco interesante. No voy a dejar de trabajar porque hay cuentas que pagar y dentro de todo me gusta lo que hago, pero tampoco creo que sea justo erradicar estos detalles sólo por ser inconvenientes. 

Me gusta ser así.


Fracaso

-¿Qué pongo?

-No sé, pero no me voy a quejar.

-Este blog va a apestar a mierda podrida y se va a oler a 50 kilómetros.

-Bue pero che, no seas tan dura con vos misma. Después de todo, somos amigas.

-Estoy completamente loca, ¡estoy hablando sola en mi cabeza!

-Ok, pido algo de trabajo...

-Che que rápido va la cabeza en comparación con los dedos. Hay tantas, ¡tantas cosas que escribir!

-De hecho las cosas que estoy tipiando son, de todas las frases que mi mente genera simultáneamente, una selección de las mas pedorras. Sin lugar a duda.

-No puedo evitar parar a corregir la puntuación, no puedo evitar volver sobre mis pasos y corregir lo que ya escribí, agregando palabras bonitas, puliendo un poco la gramática. ¿Por qué no podre ser mas espontanea?

-Si tan solo en la vida real se pudiera hacer lo mismo... Como me gustaría tener un dispositivo capaz de generar 1.21 giga watts de energía

-¡no! eso es el diálogo de una película

 -Como decía... tener un dispositivo capaz de parar el tiempo y elaborar elocuentes respuestas a cualquier planteo, instruirme sobre el tema que mi interlocutor estuviere desarrollando o simplemente dormir unas horas más a la mañana.

-Detesto usar puntos suspensivos tan a menudo.

-¿Qué? ¡No! Escribir documentación me enferma las tripas, dame trabajo.

-Quizás podría hacer esto como ejercicio mental, digo, lo de hacer un "volcado de memoria" como quien diría, simplemente escribir pensamientos inconexos.

-¡Ufa! ¡Pero a mí me gustan los blogs humorísticos!

-Todo no se puede mierda. Empezá con algo chico, tu cabeza esta llenísima de cosas ridículas que aprenderás a explotar en su debido momento, por ahora volcá, volcá nomas ese informe vomito mental.

-Me la pasé quejándome durante todo el texto.

-Este blog va a ser un fracaso épico.

Segundo


A mí me importa la opinión de ciertas personas. Ayer les pedí a mi hermano y a mi marido su opinión acerca de mi post inicial y ambos me respondieron “no” a la pregunta de si les parecía demasiado boludo, por ende voy a seguir escribiendo cosas hasta que se vuelva boludo, me aburra o muera.

Este post puede tratarse de sí mismo; tal como para una banda nueva el segundo álbum es el más difícil de componer, el segundo post podría llegar a ser igual de complejo, pero pensándolo mejor, tratar de escribir un post sin tema se siente como meter una cucharita en una taza vacía y revolver aire. Mi mejor amigo me preguntó sobre qué iba a escribir a continuación, y bueno ahí está el dilema. Como si se tratara de un parcial podría sanatear montones de cosas sobre ningún tema en particular y aun así llegar a una cantidad decente de texto, pero cuál sería el interés de hacer esto si en definitiva la idea de un blog es aparentemente decir algo sobre algo.

Podría hablar de mi fantástica mañana. Me levanté con un dolor de cabeza zarpado porque algún desubicado (me salió una rima) se le ocurrió continuar con la construcción de enfrente de casa a las seis y media de la mañana. Eso fue acompañado por una sucesión de sueños viciosos y molestos mientras trataba de seguir durmiendo. Luego cuando llegué al ascensor de la oficina le frené la puerta a un tipo pero ni me agradeció; le dije buenos días y ni me contestó. Cómo me revienta la gente así (cabe destacar que el hombre no era ni sordo ni mudo). Este tipo de cosas sumado a un paralizante dolor de cabeza me hacen pensar “hoy va a ser un mal día” y eso es preocupante dado que a la tarde tengo clase de manejo y no quisiera matar a nadie.

Confío en que al tomar una aspirina todo vuelva a la normalidad.

miércoles, 17 de julio de 2013

Por dónde empezar

Este blog no tiene ningún objetivo concreto; es más bien un experimento que saciaría mi curiosidad acerca del funcionamiento del mismo y pondría a prueba mi capacidad para expresarme por escrito. Lo que estoy tratando de decir es que daría lo mismo que este blog existiera o no, y es probable que termine aburriéndome de escribir.

Supongo que debo empezar por una de las cosas que más detesto: presentarme. Cada vez que tengo que hacer esto me siento bastante boluda. La predeterminada introducción sería algo como esto: mi nombre es Julia, soy argentina, tengo 25 años, vivo en Inglaterra, soy cantante, profesional y esposa.

No sé si por la falta de palabras argentinas resonando en mi mente o por sentirme identificada con lo que hay escrito, siempre me gustó leer los blogs de otros argentinos, sobre todo blogs humorísticos; admiro como algunas personas tienen el don de plasmar sus pensamientos de una forma coloquial, fresca, natural. Queda evidenciado que la prosa claramente no es lo mío, pero aun así me gustaría compartir algunas reflexiones acerca de mi manera de percibir lo que existe adentro mío y a mi alrededor, y hablar de lo que me gusta y de lo que no me gusta.

Si hasta ahora alguien sigue leyendo esto y pretende leer más en el futuro, hay ciertas cosas que debería saber acerca de mí: 
  • Casi todo lo que pienso es irrelevante y en el noventa por ciento de los casos no tiene sentido. 
  • Me contradeciré a mi misma continuamente, excepto cuando tenga una opinión muy marcada acerca de algún tema en particular.
  • Como pasa con todo el mundo, conviven dentro de mi cabeza diferentes criaturas por lo que mi forma de escribir no será siempre consistente.